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domingo, enero 20, 2013

Hallan culpable de homicidio a un niño de diez años que baleó a su padre

En octubre de 2012, cuando comenzó el juicio, la pregunta que se planteó fue si un niño de diez años, expuesto a un violento racismo, podía comprender la diferencia entre el bien y el mal.

La respuesta, según el fallo de la jueza en California, es sí: el menor -ahora de 12 años-, que mató a su padre neonazi de un balazo mientras dormía, es criminalmente responsable del delito de homicidio en segundo grado. La decisión implica que el niño será enviado a un centro de detención juvenil hasta que cumpla los 23 años.

Los fiscales argumentaron que el menor mató a su padre, Jeff Hall, de 32 años, para evitar que lo separara de su madrastra.

La defensa declaró que el niño, que había crecido en un ambiente violento, era demasiado joven para entender la diferencia entre el bien y el mal cuando haló el gatillo hace dos años.

“No era ingenuo”

La madrugada del 1 de mayo de 2011, el menor entró a la sala de su hogar, en la ciudad de Riverside, al sur de California, y le disparó a quemarropa a su padre, que dormía en el sillón. El asunto clave en el caso en el condado de Riverside, cerca de Los Ángeles, era si el niño actuó con premeditación. El juicio se llevó a cabo sin jurado, lo que es usual en casos de menores, por lo que quedó en manos de la jueza decidir si el niño estaba en condiciones mentales de ser acusado de asesinato.

En su fallo, la jueza Jean Leonard declaró que había considerado la edad del menor, su entendimiento del crimen y el abuso físico que había sufrido en manos de su padre. “El menor sabía que lo que había hecho estaba mal”, sentenció la jueza. “Colocó el cañón de una pistola en la cabeza de su padre y disparó el gatillo. Hubo planeamiento y entendimiento en la comisión de este delito”, aseveró.

Pero la jueza agregó que también consideró la evidencia que mostraba que el niño había sido víctima de una vida de abuso.

Jeff Hall era el líder regional de un grupo neonazi llamado Movimiento Nacional Socialista (NSM, en inglés) y, según informes de la prensa local, había dirigido marchas nazis en Riverside, donde vivía.

El argumento de la fiscalía fue que las creencias de supremacía blanca de Hall no tuvieron nada que ver con el asesinato.

Su argumento era que el menor, que vivía con cuatro hermanos, mató a su padre porque pensaba que Hall estaba planeando divorciarse de su madrastra y deshacer a la familia. Los fiscales destacaron que el acusado tenía un historial de violencia que se remontaba a su edad preescolar, cuando había clavado un lápiz a una maestra. El menor indicó a la Policía que no esperaba problemas porque había visto un episodio en la televisión del programa Criminal Minds (Mentes criminales) en el que un niño mató a su padre violento y no fue arrestado.

Matthew Hardy, el principal abogado defensor, calificó el veredicto de “una tragedia”y señaló que esto puede llevar al encierro de su cliente en un centro de detención juvenil del estado con “lo peor de lo peor” entre los delincuentes juveniles.

La defensa calificó el fallo como una verdadera “tragedia”.