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jueves, octubre 11, 2012

DATOS IMPORTANTES ACERCA DE LAS INQUIETUDES MÁS FRECUENTES ENTRE UN HOMBRE Y SU PENE.

Se lo toma como referente de virilidad, masculinidad y hasta valentía, su tamaño sigue siendo uno de los temas que más preocupa a los hombres y la circuncisión aún no se ha terminado de entender. Por eso, dedicamos estás páginas para tratar tres de las principales dudas que tienen los hombres sobre su pene.

CIRCUNCISIÓN. Según el médico y psicoterapeuta argentino, José Luis Rodríguez, especialista en sexología, y docente universitario, “la circuncisión es una práctica quirúrgica que consiste en la extirpación, parcial o total, del prepucio; que es el repliegue de piel que cubre al glande del pene”.

Y si bien es una práctica muy ligada a costumbres religiosas, no es privativa de ellas. Su aplicación puede deberse a distintos motivos.

“Esta práctica tiene dos vertientes, una es la religiosa, que es una decisión impuesta por la tradición que identifica al varón circuncidado como parte de una comunidad. La otra vertiente tiene que ver con la indicación médica de esta práctica que es la denominada ‘fimosis’, circunstancia en la cual el orificio de ese prepucio es tan estrecho que no alcanza a descubrir el glande; lo que dificulta las relaciones sexuales y la higiene”, explica el sexólogo.

La otra indicación que el especialista remarcó es la “parafimosis”, problema más leve que no se presenta cuando el pene está flácido (permitiendo la higiene) pero sí en la erección; impidiendo la relación sexual.

En el caso de los niños que deben pasar por esta operación es porque suelen presentar un problema congénito, con un cuadro de estrechez del anillo prepucial.

En el caso de la circuncisión religiosa, cada una tiene sus propios tiempos determinados por la tradición. La quirúrgica tiene las dos indicaciones que mencionamos, la parafimosis y la fimosis. Queda una tercera circunstancia quirúrgica que ha estado en boga en Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. En esa época comenzó a realizarse la práctica a todos los recién nacidos, tuvieran o no indicación. La argumentación era que de esta manera se facilitaba la higiene.

Si el varón no presenta fimosis es innecesaria, ya que se puede realizar una buena higiene igual, retrayendo el prepucio y lavándose con agua y jabón. Esto debe enseñársele al niño desde pequeño, como algo cotidiano y natural.

Algunos han pretendido, mediante la circuncisión, “curar” la eyaculación precoz. La explicación que se le daba al paciente era que eyaculaba rápido porque tenía un prepucio sensible. No hay ninguna evidencia de este mecanismo y mucho menos de que solucione el problema. La circuncisión no modifica el rendimiento sexual en absoluto.

LA PRÓSTATA. La próstata es una glándula presente en los varones a la salida de la vejiga, y rodeando la uretra. Esta glándula es importante en la juventud ya que produce parte del líquido seminal, lo cual la hace vital en el periodo reproductivo del varón.

Sin embargo, con el paso de los años, la próstata va perdiendo su utilidad y solo es asiento de enfermedades, las cuales pueden ser malignas como el cáncer de la próstata o presentar un crecimiento benigno, el cual puede llegar a ser tan complicado como la enfermedad cancerosa.

El crecimiento benigno se llama Adenoma de la próstata y consiste en el crecimiento anormal de esta glándula, lo cual produce síntomas urinarios, tales como orinar muy seguido, muchas veces durante la noche, con un chorro fino, con sangre o presentar infecciones urinarias.

Además, el crecimiento de esta glándula puede obstruir completamente la orina, impidiendo su salida, y obligando al urólogo a instalar una sonda urinaria para eliminar la orina del cuerpo. También este crecimiento puede dañar los riñones en forma lenta, conduciendo a una insuficiencia renal crónica y a la necesidad de someterse a hemodiálisis periódicas.

REZAR POR EL TAMAÑO

El médico y sexólogo argentino, Alberto Pereyra, comenta en su blog que todas las semanas recibe una gran cantidad de consultas sobre el tamaño del pene. La mayoría de dichas consultas están orientadas al descontento de los hombres con el tamaño de su miembro viril.

Hace diez años comenzó a realizarse el estudio "Definitive Penis Size Survey", en su sexta edición, este se acaba de convertir en el más amplio informe estadístico mundial sobre el tamaño del pene. Fue realizado por un equipo multidisciplinario de universidades norteamericanas y europeas y alcanzó, gracias a Internet, cobertura planetaria.

Con unos 33 mil datos individuales confirmados, desde cinco continentes, las conclusiones de esta primera década de evaluaciones alcanzaron alto impacto al aparecer en la web.

Los datos etnográficos que se conocen sobre penes erectos derriban mitos ampliamente difundidos al mostrar ínfimas diferencias según las razas:

Orientales, 10 a 14 cm de largo y 3 cm de diámetro

Caucásicos, 14 a 15,2 cm de largo y 3,8 cm de diámetro

Raza negra, 16 a 20 cm de largo y 5 cm de diámetro

Por lo tanto estos datos (que se deben entender como promedios), hablan claramente de normalidad, confirmando las estadísticas que los médicos ya tenían. Entre los latinos y caucásicos podemos decir que estamos dentro de lo usual, si el paciente se encuentra comprendido entre los 12 a 17 cm de largo para su pene en erección.

Claro que todo esto no evitará que aun así existan hombres que perciban su pene como pequeño, aunque su tamaño sea absolutamente normal. Influyen en esta percepción errónea, las comparaciones que se realizan con actores porno, quienes exhiben penes de más de 25 cm en películas y revistas eróticas, se debería comprender, que estos tamaños están muy alejados de lo corriente, dice Pereyra, y que estos actores son elegidos debido a que salen de lo común.

Sucede que nadie habla de las desventajas y limitaciones que se desprenden de tener un pene más grande que lo corriente, si no se es lo suficientemente cuidadoso. Basta con recordar que la profundidad de la vagina femenina es de aproximadamente 12 cm y que si bien es elástica, no es infinita, por lo tanto un miembro extremadamente grande suele ser por lo general como mínimo molesto en un principio y en ocasiones hasta peligroso (cuando su portador no es lo suficientemente cuidadoso) para la mayoría de las mujeres.