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miércoles, septiembre 12, 2012

En India venden crema para mujeres que promete devolver la virginidad

¿Se imagina volver a sentirse como una virgen? Esto es lo que promete una controvertida crema lanzada al mercado recientemente en India. Haciendo a un lado la veracidad o falsedad de esta promesa, la empresa dice que el ungüento sirve para empoderar a las mujeres. Los críticos, sin embargo, dicen que hace exactamente lo opuesto.

La publicidad arranca con una mujer ataviada con su ropa tradicional, que baila y canta. “Me siento como una virgen”, dice al ritmo de la música, cuando se ve claramente que no lo es.

Sus suegros la miran de reojo, mientras que su marido se le acerca moviendo las caderas, cual bailarín de salsa.

“Se siente como la primera vez”, continúa cantando y girando, ante la mirada espantada de su suegra, que hacia el final del aviso cambia de opinión y decide comprarse la crema.

La empresa asegura que es la primera en su tipo en el país -hay otras que prometen un efecto similar en Estados Unidos y en otras partes del mundo- y que suple una necesidad en el mercado.

Según el dueño de la compañía que la produce, Rishi Bhatia, la mezcla contiene ingredientes naturales como polvo de oro, aloe vera, almendras y granada, y ha sido sometida a exámenes clínicos.

“Es un producto único y revolucionario que ayuda a fortalecer la confianza de las mujeres y aumenta su autoestima”, asegura. Pero deja en claro que no restaura la virginidad, sino las emociones asociadas a ser virgen.

Crema nueva, ideas viejas

No obstante, la estrategia publicitaria de la empresa generó críticas en la comunidad médica, en los grupos de mujeres y usuarios de redes sociales, que sostienen que el producto refuerza la noción -muy arraigada en la sociedad india- de que hay que evitar las relaciones sexuales antes del matrimonio.

“Esta clase de pomada es una tontería y puede hacer que algunas mujeres adquieran un complejo de inferioridad”, argumenta Annie Raja, de la Federación Nacional de Mujeres Indias.

Más que empoderar a las mujeres, esta crema reafirma la visión patriarcal que defiende la idea de que los hombres prefieren casarse con mujeres vírgenes, señala Raja.

En opinión de Mahinda Watsa, un ginecólogo que escribe un columna sobre sexo en un diario nacional, las vírgenes son aún muy valoradas en India. Watsa duda que esta visión cambie al menos en este siglo.

El columnista recibe mensualmente miles de correos en los que le piden consejos en este campo, que muchos consideran todavía un tabú.

Los hombres, en su mayoría, le preguntan cómo saber si su esposa es virgen. Las mujeres, en cambio, quieren saber cómo hacer para que sus futuros maridos no se den cuenta.

El ginecólogo explica que en las grandes ciudades cada vez más gente es activa sexualmente antes del matrimonio.

El hecho de que las mujeres gocen ahora de más libertad e independencia, ha hecho que sientan más confianza en sí mismas y en su relación con los hombres.

“Definitivamente hay muchos más encuentros sexuales casuales que antes”, dice también Nisreen Nakhoda, una especialista en salud sexual de Delhi (BBC Mundo).

Tarda 200 milisegundos una idea en volverse una palabra
Transcurren 200 milisegundos desde que una idea aparece en el cerebro hasta que se transforma en palabras, según una investigación llevada a cabo por la Universidad Pompeu Fabra y el Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA), de Barcelona. Con esta velocidad mental, un ser humano es capaz de decir unas tres palabras por segundo y solamente se equivoca en una de cada mil. Además, se estima que alguien que habla castellano en promedio conoce unas 1.000 a 5.000 palabras, entre las cuales tiene que escoger las que emitirá al momento de hablar.


El piropo era una joya antes de convertirse en un halago
Hoy la palabra piropo sólo se usa en el sentido de cumplido o de frase halagadora que dirige, normalmente, un hombre a una mujer, aunque hoy por hoy también puede ser al revés.

Sin embargo, antiguamente el piropo era una variedad de piedra de color rojo fuego, muy apreciada por la bisutería y por los joyeros. O sea, una joya. Tanto Calderón como Quevedo la usaron figuradamente como metáfora de decir palabras bonitas y con este significado pasó al diccionario en 1843.

Después, el verbo piropear fue admitido en 1925.